Según un artículo publicado por Thierry Meyssan .- Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire, sigue su curso la campaña que actualmente dirigen los padrinos de Barack Obama, de Hillary Clinton y de la destrucción del Medio Oriente ampliado, contra el nuevo presidente de Estados Unidos. Después de la “Marcha de las Mujeres” realizada el 22 de enero, ahora están montando una “Marcha por la Ciencia” que tendría lugar el 22 de abril, pero no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo occidental. Su objetivo sería demostrar que Donald Trump, además de misógino, es también un oscurantista.
Que haya sido organizador del concurso de Miss Universo y que
esté casado, después de dos divorcios, con una ex modelo “demuestra” que
desprecia a las mujeres. Que cuestione el papel de Barack Obama en la
creación de la Bolsa de Clima de Chicago (lo cual hizo mucho antes de ser presidente) y que rechace la tesis según
la cual las perturbaciones climáticas son resultado de las emisiones de carbono
“demuestra” que no entiende nada sobre la ciencia.
Para convencer a la opinión pública estadounidense de que
el presidente que dice querer hacer la paz con los enemigos de
Estados Unidos y colaborar con ellos en pro de la prosperidad
económica internacional tiene que estar loco, David Brock, uno de los
más grandes especialistas de la “agitprop” (agitación y propaganda), ha montado
un dispositivo imponente, incluso antes de la investidura de ese presidente.
Cuando trabajaba para los republicanos, David Brock inició
contra el presidente Bill Clinton las maniobras que acabaron convirtiéndose en
el Troopergate, el caso Whitewater y el caso Lewinsky.
Posteriormente cambió de bando y hoy está al servicio de Hillary
Clinton, para quien ya organizó anteriormente tanto la destrucción de la
candidatura de Mitt Romney como la defensa de la señora secretaria de Estado ante
el escándalo provocado por el asesinato en Bengazi del embajador de
Estados Unidos en Libia. Durante las elecciones primarias del Partido
Demócrata, era David Brock quien dirigía los ataques contra Bernie Sanders. La
publicación estadounidense The National Review incluso ha
calificado a Brock de «asesino de derecha convertido en asesino de izquierda».
Es importante recordar que los 2 procedimientos de
destitución de un presidente estadounidense en pleno ejercicio de sus
funciones, posteriores ambos a la Segunda Guerra Mundial, no se iniciaron
para favorecer la democracia sino en beneficio del Estado profundo.
El Watergate fue piloteado de cabo a rabo por el misterioso
personaje que se identificaba como «Garganta Profunda», que
al cabo de 33 años resultó ser Mark Felt, el segundo
del director del FBI Edgar Hoover. En cuanto al
caso Lewinsky, sólo fue el medio utilizado para obligar a Bill
Clinton a aceptar la guerra contra Yugoslavia.
La actual campaña está siendo orquestada subrepticiamente por
4 asociaciones:
MEDIA MATTERS: (“Los medios
[de difusión] son importantes”) se encarga de rastrear los errores de
Donald Trump. Su boletín contiene lo que usted va a leer diariamente
en los diarios: no se puede confiar en el presidente porque se equivocó
en esto o aquello.
AMERICAN BRIDGE 21 ST CENTURY:(“El Puente
Americano del Siglo 21”) ya ha pasado en revista más de
2 000 horas de videos en los que aparece Donald Trump desde hace años
y más de otras 18 000 horas de videos de miembros de su gabinete.
Dispone de sofisticados medios tecnológicos concebidos por el Departamento de
Defensa –que por demás son en principio imposibles de encontrar en el
mercado– que le permiten buscar contradicciones entre las posiciones
anteriores de todas esas personas y sus posiciones de hoy. Está previsto extender
todo ese trabajo a los 1 200 colaboradores del nuevo presidente.
CREW: (“Ciudadanos por la Ética y la
Responsabilidad en Washington”) es un gabinete de juristas de
alto nivel encargado de rastrear todo lo que pueda convertirse en
escándalo en contra de la administración Trump. La mayoría de los
abogados de esta asociación trabajan gratuitamente “para la causa”.
Son ellos quienes prepararon la denuncia del fiscal general del
Estado de Washington, Bob Ferguson, contra el decreto sobre la
inmigración.
SHAREBLUE: es un arma electrónica
que ya alcanza a 162 millones de internautas en Estados Unidos.
Se encarga de la divulgación de temas preestablecidos, como: supremacía
blanca, fascismo, influencia Putin, derrocamiento, etc. Esta asociación va
a producir boletines que serán enviados por correo electrónico y videos de
30 segundos con el apoyo de otros 2 grupos: una firma realizadora de
videos documentales, THE AMERICAN INDEPENDENT (“El Americano
Independiente”), y una unidad estadística Benchmark Politics (“Política
Comparativa”).
Todo ese dispositivo –creado durante el periodo de transición,
o sea entre el momento de la elección de Donald Trump y su llegada a
la Casa Blanca– ya emplea en este momento más de 300 especialistas,
respaldados por un gran número de colaboradores voluntarios (que trabajan
gratuitamente). Su presupuesto anual, que inicialmente ascendía a
35 millones de dólares, ha sido incrementado y hoy se eleva a
unos 100 millones de dólares.
Este enorme esfuerzo por destruir la imagen –y por consiguiente
la autoridad– del presidente de Estados Unidos antes de que haya
tenido tiempo de hacer algo puede traer gravísimas consecuencias.
Al eliminar a Saddam Hussein y a Muammar el-Kadhafi, la CIA hundió
sus países respectivos en un largo caos, y lo mismo podría suceder en
el «país de la Libertad». Nunca antes se había recurrido a este tipo
de técnica de manipulación de las masas contra un dirigente de un país
occidental.
Por el momento, el plan está funcionando: ningún líder
político del mundo se ha atrevido a felicitar a Donald Trump por
su elección… con excepción de Vladimir Putin y de Mahmud Ahmadineyad.
Quizás por esto
TRUMP ya bien informado, en plena campaña electoral, señalaba lo siguiente:
No hay comentarios:
Publicar un comentario