El proyecto South Stream, con capacidad total de
63.000 millones de metros cúbicos anuales, supone la construcción de un
gasoducto desde Rusia hasta Italia y Austria, a través del Mar Negro, que
anualmente exportará a Europa alrededor del 35% del gas ruso. Las inversiones
en el proyecto se estiman en unos 30.000 millones de dólares.
Sin embargo, a pesar de que el proyecto venía
desarrollándose, este domingo 08/06/2014 el primer ministro de Bulgaria, Plamen
Oresharski, ordenó suspender las obras de construcción de
South Stream, a razón de una solicitud de la Comisión Europea, lo cual ha
llevado al gobierno búlgaro formular las consultas del caso para así definir la
suerte del mega proyecto energético.
Pero, ¿cuál es la causa o lobby que ha dado lugar a
la paralización del proyecto?
Sobre el particular, el diario ruso 'Kommersant', ha
informado que grupos privados norteamericanos, han influenciado en el gobierno
de EEUU, para presionar la paralización de las obras, en virtud a que el actual
gobierno ucraniano está dispuesto a entregar el control de sus gaseoductos a
empresas del tío Sam, según el diario ruso, los políticos que han presionado la
medida de paralización han sido los senadores estadounidenses: John McCain, Ron
Johnson y Christopher Murphy.
A esto, ¿qué tiene que ver Ucrania?
Es
simple, Bulgaria debía convertirse en un territorio clave para el South Stream:
precisamente allí este gasoducto entraría en la UE tras pasar por el lecho
marino del mar Negro, trayendo 61,000 millones de metros cúbicos de gas ruso a
Europa, sin pasar por Ucrania, anulando el valor de su sistema de transporte de
gas de este último país.
Así, la acción de evitar la construcción del proyecto en el actual trazo técnico, está asociado al interés por parte de compañías norteamericanas de adquirir el sistema ucraniano de transporte de gas; según la agencia rusa, Kiev ya está negociando con Shell, ExxonMobil y Chevron sobre el rubro.
En suma no es un tema de nacionalísmos, ni seguridad nacional, son business…
Así, la acción de evitar la construcción del proyecto en el actual trazo técnico, está asociado al interés por parte de compañías norteamericanas de adquirir el sistema ucraniano de transporte de gas; según la agencia rusa, Kiev ya está negociando con Shell, ExxonMobil y Chevron sobre el rubro.
En suma no es un tema de nacionalísmos, ni seguridad nacional, son business…
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